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Clostridiosis en los bovinos

Clostridiosis en los bovinos

MVZ Marco A. González Jaime

Las enfermedades telúricas así también llamadas las clostridiosis, son infecciones generalmente mortales, no contagiosas y de distribución mundial que afectan principalmente a los bovinos del trópico sobre todo en etapas jóvenes en excelente condición corporal. Los Clostridium son bacterias Gram positivas en forma de bacilos capaces de sobrevivir en total ausencia de oxígeno, por ello también se denominan como anaerobias estrictas; una de sus fases más comunes son las esporas, que son la forma infectante y penetran por heridas o por vía oral  a los bovinos, estas se encuentran en forma libre en suelos o praderas y son muy difíciles de evadir, ya que soportan condiciones extremas de clima y pueden sobrevivir casi en cualquier superficie por meses o incluso años.

Una característica primordial en esta enfermedad es la letalidad de las potentes toxinas que liberan los clostridios, generando severas lesiones antemorten y postmorten.

Estas toxinas se clasifican en histotoxinas, exotoxinas y enterotoxinas, las primeras son las más agresivas generando daños irreversibles a nivel de tejido, en donde ocasionan necrosis principalmente en músculos, con cambios en las tonalidades en el tejido muscular que van desde el rojo intenso hasta una coloración muy obscura de ahí que se le denomine Carbón sintomático, también generan gas y pueden estar acompañadas de inflamación y edema, existen lesiones en cadáveres que incluso generan fuerte olor a manteca rancia. La observación de varios signos y lesiones en el mismo animal sugieren la presencia de varios clostridium actuando en forma conjunta por lo que se le ha determinado como un Complejo Clostridial Bovino (CCB).

Las exotoxicas, también llamadas neurotoxinas, son toxinas no invasivas pero muy potentes como en el caso del Clostridium botulinum, considerado como uno los venenos más potentes que existen en la naturaleza, otro ejemplo de estas toxinas es el tétanos, enfermedad letal y también de pronóstico reservado ocasionado por el Clostridium tetani, la cual produce parálisis o rigidez muscular y una muerte que concluye con asfixia.

Finalmente, las enterotoxinas son el resultado de la liberación de toxinas muy agresivas que se observan sobre todo a nivel digestivo, principalmente en intestinos como el caso del Clostridium perfringens, las cuales provocan severos cuadros de diarrea y en una necropsia se observan hemorragias profusas y necrosis agudas.

 

Toxinas y sus acciones en órganos o tejidos.

CUADRO 1.

BACTERIA

TOXINA/PATOGENICIDAD 

ENFERMEDAD

Clostridium chavoei

Alfa (necrótica/letal)

Beta (hemolisina)

Gamma (hialuronidasa)

Delta (hemolisina)

 

 

Carbón sintomático

Mal de paleta

Pierna negra

Clostridium septicum

Alfa (letal)

Beta (hemolisina)

Gamma (necrosante)

Edema maligno

Clostridium sordelli

Fosfolipasa C

Hemolisina

Fibrinolisina

Miosistis necrótica

Gangrena gaseosa

Clostridium novyi

Alfa (letal/edematizante)

Beta (hemolisina/necrosante)

Gamma (fosfolipasa)

Delta (hemolisina)

Hepatitis necrótica

Clostridium perfringens

Alfa (lecitinasa/cistolisina)

Beta (necrosante)

Enterotoxemia hemolítica

Enteritis hemorrágica

Riñón pulposo

 

Principales sitios blanco de las Clostridiasis.

CUADRO 2.

 

Músculo

Hígado

Intestino

Clostridium Chavoei

X

 

 

Clostridium Septicum

X

 

 

Clostridium Sordelli

X

 

 

Clostridium Novyi B

 

X

 

Clostridium Novyi D

 

X

 

Clostridium Perfringens B

 

 

X

Clostridium Perfringens C

 

 

X

Clostridium Perfringens D

 

 

X

Fuente: MVZ Angel Retana UNAM

 

Factores predisponentes

Existen situaciones que pueden favorecer la presentación de la enfermedad, tal es el caso del calostreo deficiente que se presenta durante las primeras semanas de vida en los becerros y conlleva una baja de defensas o inmunodepresión y las consecuencias se observan claramente con aumento de morbilidad y mortalidad a temprana edad. El hacinamiento es otro factor muy común debido a que no se respeta el espacio vital de los bovinos en lugares cerrados como establos o corrales, esto se presenta en ocasiones por omisión o desconocimiento del mismo, la mala práctica en los manejos también genera una mayor presencia de la enfermedad por traumatismos, golpes o jerarquías existentes entre los bovinos y esto también se agudiza si las instalaciones no son las adecuadas.

Las condiciones climáticas extremas o cambiantes también predisponen en gran medida a la merma en la salud de los animales al generar un aumento en el estrés con la consecuente liberación de cortisol, adrenalina e histamina, que colocan a los animales en un estado de alerta o miedo que concluye también en manifestaciones clínicas y cuadros de enfermedad clostridial.

Los cambios bruscos en las dietas afectan en gran parte la presentación de la enfermedad clostridial, sobre todo las originadas por Clostridium perfringens.

Otro factor aún más importante es el deficiente manejo de programas sanitarios de vacunación, debido a esto hay una selección errónea del biológico que está determinada por la falta de los antígenos necesarios para prevenir la enfermedad del Complejo Clostridial Bovino (CCB), asimismo la ausencia de los refuerzos en la vacunación también influye de manera trascendente y el uso de bacterinas sin toxoides específicos para la prevención del CCB incrementa considerablemente la mortalidad de los bovinos, porque al final no pueden evadir la acción de las poderosas toxinas generadas por los clostridium.

Existe una situación que poco se toma en cuenta y es la forma deficiente de desechar los cadáveres positivos a clostridium, que en muchas ocasiones solo se dejan a la intemperie y las aves carroñeras o los perros se encargan de seguir diseminando la enfermedad en los potreros o ranchos vecinos. Otra mala práctica es arrojarlos a los ríos o arroyos cercanos y la propagación de la enfermedad continúa con la contaminación por las esporas; es por ello que las buenas prácticas de manejo sugieren la incineración del cadáver o sepultar bajo tierra cubiertos con cal viva u óxido de calcio.

 

Referencias

Ortiz, D. (2008). Bacterias anaerobias del suelo responsables de la muerte súbita bovina en sabanas tropicales: investigaciones realizadas en Colombia. Revista Corpoica. Ciencia y Tecnología Agropecuaria, 9(1), 102-112.

Rivera, M (2014). Cicatrización de la respuesta inmune humoral anti Clostridium chauvoei en bovinos (Licenciatura en Bioquímica). Universidad de la República.

Gil, C. (1976). Jornadas de Buiatría Latinoamericanas.

 

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